Nuestra historia
Un lugar de fe, encuentro y comunidad, inspirado en el espíritu de San Alberto Hurtado.
Una historia construida en comunidad
La historia de la Capilla San Alberto Hurtado de Sol de Septiembre, en Curicó, está profundamente ligada al crecimiento de este sector habitacional y al esfuerzo de sus propios vecinos, quienes transformaron la necesidad de contar con un espacio espiritual en una comunidad unida, solidaria y comprometida.
Un sector en crecimiento
Durante las últimas décadas del siglo XX, el sector Sol de Septiembre comenzó a expandirse rápidamente, consolidándose como una de las zonas residenciales más populosas de Curicó.
Ante la distancia con la sede principal de la Parroquia San Juan Bautista, los fieles del sector sintieron la necesidad de contar con un lugar propio para celebrar la misa, realizar catequesis infantiles y velar a sus seres queridos sin tener que trasladarse al centro de la comuna.
Un reflejo de nuestra identidad
La capilla fue dedicada a San Alberto Hurtado, el primer santo varón de Chile, jesuita profundamente querido por su obra solidaria y por su compromiso con las personas más vulnerables.
Su nombramiento marcó fuertemente el espíritu de la comunidad de Sol de Septiembre, orientando la vida de la capilla no solamente al culto religioso, sino también al servicio, la cercanía y la ayuda social.
Volver a levantarse después de 2010
Al igual que gran parte de las estructuras religiosas e históricas de la Región del Maule, la comunidad y la infraestructura del sector sufrieron duros golpes con el megaterremoto del 27 de febrero de 2010.
La resiliencia de los propios vecinos del barrio y de los comités de la capilla permitió levantar nuevamente el recinto de Avenida Alessandri mediante bingos, rifas, aportes y campañas solidarias parroquiales.
Una comunidad viva y activa
Hoy, la capilla ya no es solamente un templo que abre los domingos. Funciona como un espacio integral de fe, formación, solidaridad y participación comunitaria.
Es un espacio fundamental para la Iniciación Cristiana, la Primera Comunión y la Confirmación.
Cada agosto actúa como punto de acopio y ayuda solidaria, en honor a San Alberto Hurtado.
Mantiene una coordinación permanente con las juntas de vecinos de Sol de Septiembre.
La capilla facilita sus dependencias para actividades que benefician directamente al barrio.
Fe, solidaridad y comunidad
La historia de la Capilla San Alberto Hurtado continúa escribiéndose cada día gracias al compromiso de vecinos, familias, agentes pastorales y colaboradores que mantienen vivo el legado de su patrono.
Somos comunidad de la Parroquia San Juan Bautista de Curicó
La Capilla San Alberto Hurtado forma parte de esta comunidad parroquial, caminando unida en la fe, la oración, el servicio y el encuentro fraterno.
“Todos ustedes son uno en Cristo Jesús.”
Gálatas 3:28